La primera reacción con una noticia que prohibe es de desacuerdo. Es un error prohibir en este caso una herramienta de entretenimiento, no lleva a ningún lugar. Sólo logra fomentar aquello que intenta clausurarse, porque mitifica y difunde un juego que ya en su naturaleza es ‘subversivo’ guiña el ojo a los que lo juegan [...]
