Léame. Ley de creación del Instituto Nacional del Libro Argentino (INLA)
Primero el divague: leer leer, leer un libro por día, qué cantidad de letras puede leer uno por día. Cómo podría medirse, cuantas palabras se escriben hoy por chat. Cuántos caracteres repasan nuestros globos oculares interpretando su sentido? Posible experimento para algún estudiante entusiasta: montar un pequeño software que nos cuente las entradas del teclado para medir en letras y palabras la cantidad de carga diaria de datos que realiza un usuario silvestre.
¿Estamos perdiendo nuestra capacidad de leer? por lo tanto ¿de pensar? El ejercicio a la intimidad, al recogimiento…El Fin del Fin de la soledad. Para no ser tan grave ni tan tremendista: estamos diluyendo nuestra cognoscis por otra, el procesamiento de nuestro microchip químico está dejando abandonados los procesamientos abstractos por otros no tanto. ¿Será tan sencillo? El Kairos de la escritura en Internet se aplica a contextos singulares de élite, podría trasladarse a otros?
Veremos
Nicholas Carr con su agudeza fuera de borda se preguntaba el año pasado si estaba Google haciéndonos estúpidos. La mejor reflexión de su artículo está al manifestar sinceramente que los escribas asustados de los juegos de Gutemberg o Platón en sus reparos de la letra escrita ¡tenían razón! El mundo empeoraría sustancialmente construyendo falsos sabios o perdiendo ese sagrado arte de traspasar a mano una doctrina en pequeñas tintas y arreglitos ¡¡¡Tenían Razón!!!! La letra escrita y la imprenta no han mejorado esa experiencia de enseñanzas personalizadas o el arte de hacer un libro a mano, sin embargo han colaborado a una extensión impensada la cultura de los hombres (aunque empezó disfrazada de cultura de los dioses como excusa redenta) los efectos de estos quiebres técnicos son inmanejables, los hombres por suerte no son posibles de mesurar. Aunque el ejemplo sea remanido: la imprenta como mascaron de proa de las innovaciones técnicas, cierto es que la entropía de las herramientas no tiene límites ni tasa.
Son épocas de información accesible para mayor cantidad de personas como ninguna otra pero esto es inútil porque somos unos estúpidos alienados narcisistas sin concentración. Es Inteligencia artificial que los hombres piensen como artificios y no que los artificios piensen inteligentemente. O sea…que nuestra agraciada computadora química se confunda con una máquina y Alan Turing festeje no sólo las disculpas post mortem de Gordon Brown como representante del estado inglés que hace 50 años lo castró químicamente acusado de homosexual, si no también el inicio de una nueva etapa en la evolución técnica, donde los hombres se confunden con las máquinas, o las máquinas con los hombres. Y la amistad con los links, y la democracia con los términos y condiciones de los servicios.
Estaría exagerando -mintiendo- al no pensar en la variante material del asunto. A lo Mediología que piensa en la transmisión cultural a través del tiempo pensando desde los soportes, los objetos. Entonces hay que pensar que quizás no se pueda leer en Internet porque los soportes son insoportables por el momento y que faltan unos buenos años para intimar con pantallas baratas, reemplazables, claras, libres, abiertas, doblables, prestables, transparentes: todas esas cosas que son un libro hoy.
¿Será que tendremos que desconectarnos y ya? que las plataformas nunca son malas ni buenas sino poderosas, que Internet es sólo un protocolo sobre el que se ponen demasiadas cosas, y tendríamos que apagar la máquina, salir al patio -quien viva en un monoambiente a la plaza que aún hay- y sentarse al sol a vivir en el presente un rato.
(Nina Sankovitch leyendo)
Nina Sankovitch es una mujer americana de 48 años que se propuso un proyecto modesto: leer durante un año un libro por día. Empezó el 28 de octubre del 2008 y el 28 de octubre pasado festejó terminar su libro 365. Tiene un sitio donde escribió una reseña por día de cada libro (www.redallday.org) con el año cumplido aflojó y sólo lee dos a tres por semana, también va a empezar una columna en Huffington Post y un libro sobre el placer de leer libros. Lo de Nina es el acto revolucionario más extremo de la época: concentrarse.
Instituto Nacional del Libro Argentino (INLA)
Veo hoy gracias a REP quien viene militando la causa, que se está impulsando la ley que desde el 2006 establece el Instituto Nacional del Libro Argentino (INLA) proyecto de quien fue diputado y hoy Secretario de Cultura de la Nación Jorge Coscia, el proyecto propone desgravación impositiva del proceso de producción editorial y un fondo de fomento para nuevos emprendimientos relacionados con el libro. Hoy martes 10 de noviembre del 2009 el proyecto de ley de fomento del libro tiene superada la Comisión de Cultura, se encuentra en la Comisión de Presupuesto y Hacienda, siendo de probable a muy que supere esta instancia y baje al recinto.
El proyecto es interesante si se aprueba y reglamenta en su integridad, actualmente los libros se encuentran exentos del pago del IVA pero no los costos asociados a su cadena de producción, esta ley repararía ese tendencioso seudo beneficio con el añadido de dirigir el 30% de los aportes de los editores (a los que se les descuenta el aporte de ganancias) a un fondo que gestionaría el instituto en el financiamiento y subsidio de nuevas librerías en lugares que carezcan de ellas, a editoriales pequeñas y medianas, etc. El presupuesto que se calcula anual es de 20 millones de pesos, el anual del fútbol es de 648 millones: 32 veces menos.
Buscar en Google Instituto Nacional del Libro es desolador. Pensar en una metáfora simplona para comparar el ruido ambiente que generaban causas menores en comparación a esta es deprimente ¡¡¡¡¡¡¡Lo tremendo que sonaban las trompetas del juicio final con la quita del subsidio al IVA de la electrónica!!!!!! Lo tragedioso EstoNoDaMas que era la ley de medios, lo poco y nada que se habló de la Asignación Universal a la Niñez, la Reforma Política, el Banco del Sur. Si se cae en la tentación de pensar así no más…podría decirse que a nadie le importa, que el lobby de los libreros es de risa, que lo que importa, LO QUE IMPORTA EN SERIO ES TODO MENOS LO IMPORTANTE. Que nadie elije defender la causa de un libro, porque no se lee, y sí la del precio de un teléfono…básicamente porque somos unos imbéciles.



