Chávez la intenta en twitter
Chávez abrió una cuenta twitter.com/chavezcandanga en el servicio de mensajería/blog/chat Twitter (un servicio que permite mandar mensajes de texto que no superen los 140 caracteres) la cuenta que abrió Chávez es un caso emblemático, un presidente simbólico al ser una de las versiones actuales de la posibilidad de socialismo. Muchas veces mirándolo histriónico en su programa de televisión cuando habla a quién sabe quién en una mesa sobre el fondo soleado de algún lugar de Venezuela, Chávez parecería la versión actual (por lo tanto la única posible) de los anteriores intentos de Gobierno del proletariado con perdón por la antigualla. La pregunta en el aire sería, ¿Cómo hacer política hoy? ¿Cómo podría articularse lo público con las nuevas herramientas de comunicación? El Estado ¿qué función puede cumplir sin por eso desarmarse dentro de la orquesta digital moderna? ¿Cómo comunicar sin dejar de ser Estado? Si la etapa que transcurrió de la videosfera nos ofrecía la ilusión del en vivo, de la instantaneidad de la historia ¿Qué nos ofrece esta etapa de la técnica como ilusión de comunicación, instantaneidad y transparencia? Entonces ahora lo intenta Chávez, su ejemplo es más simbólico que el de otros que se han adentrado en intentar comunicar a través de plataformas supuestamente horizontales con su público, ciudadanos, electores…la ilusión de poder tener línea directa con el presidente a través de su twitter es tan cierta como creer que estamos viendo la intimidad de un gobernante al presenciar una entrevista décontracté con su familia en el noticiario de las nueve.
Hace no mucho referenciaba en este blog un discurso interesante de Chávez hablando sobre los juguetes infantiles, puntualmente las Barbies, y me preguntaba si no era propicio intentar adueñarse de los medios de producción simbólicos, y si de alguna manera no era eso revolucionario, plantearse hacer sus propios juguetes, sus propias consolas de videojuegos. ¿Qué cambia al cambiar los modos de cambiar el estado de las cosas? ¿Qué cambia cuando todo cambia para que no cambie el rol institucional de lo revolucionario? ¿Cómo es este Estado personalizado, en apariencia más cercano? ¿Cuáles son los límites de su apertura para seguir siendo Estado? ¿Esa revolución viralizada y personal es posible? ¿Puede un presidente, o quien sea así de tan popular, plantearse una conversación horizontal cuando los tiempos son igual de cortos para todos y por más ego que infle su pechera bolivariana, no hay manera de responder siempre? Hay algo más allá de la posibilidad de charlar tweet to tweet con el presidente de un país y vivir la ilusión de estar cerca, porque después de todo no es posible que un presidente, o quien sea, atienda 286 mil demandas en simultáneo, o un millón, o más de una siquiera (el twitter de Chávez está lleno de promesas Ya te llamaremos ante las demandas de todo tipo de sus seguidores). La intención es buena aunque ilusoria, subirse a la fantasía de horizontalidad es un cambio a los anteriores métodos de difusión y poder, pero sigue siendo ilusión, una puesta en escena, una jugada histriónica, tan así que hasta hay un video oficial muy in the mood de la internética actual.
Otro video que pulula por la web muestra una entrevista de Chávez a él mismo junto a Evo Morales presidente de Bolivia donde declara su afición por twitter, algunas partes transcriptas acá abajo pueden leerse como una declaración de principios:
Evo tú no estás en Twitter? Invitamos a Evo al Twitter, me informan que ha sido una explosión lo del @chavezcandanga, aquí está, esta es mi arma secreta [Chávez muestra un teléfono Blackberry] y ya pasan de 100 mil los seguidores de mi cuenta twitter, algunos me critican otros me insultan, [le dice Hugo a Evo y a todo el público]…han llegado mensajes de Rusia, de EEUU, de China, no, de China no (…) Aún con aquellos que no entienden este proceso, que están llenos de odio, que son víctimas del odio de la burguesía de la oligarquía (…) hay gente que no entiende, que no cree…anoche quería mandar uno pero ya era tarde (…) le voy a mandar uno a Fidel, agarra tu twitter…una explosión las redes sociales…un arma también que tiene que ser usada por la revolución….por allí me escribía alguien, por ahí tengo los nombres, que no tengo tiempo de escribirles a todos, es una explosión (…)Chávez ahora utilizando el twitter es un capitalista…esto no es capitalista ni es socialista, depende del uso (…) la técnica no es neutra…porque alguien podría decir que el ganado es capitalista también o que la tecnología para ordeñe o para inseminación es capitalista. NO, la tecnología no es neutra, depende del uso que se le dé…hay armas, ojalá que no hubiera guerras en el mundo pero ya que el mundo lamentablemente es mundo, hay fuerzas militares que son para la dominación. Pero en fin la técnica, no es, a mis amigos que me responden diciendo Chávez cómo es eso que me critican, yo no critico nada, el internet lo estamos promocionando. El internet aquí es ley aquí en Venezuela que declaró a internet asunto de interés nacional, y todos los mecanismos tecnológicos, pero esto no puede estar en manos de la burguesía, debe en manos de la sociedad para la batalla ideológica. Así que yo soy un navegante no más en este mundo tecnológico para la batalla social, y ahora es cuando voy a dar la batalla, y cuando me doy cuenta imagínate el potencial que tiene esto. Cada minuto que pasas se agregan 200 nuevos seguidores, está caliente, Morales llévatelo para allá, ponle hielo [pasa el Blackberry a un asesor] Un arma para la batalla ideológica. Evo te invito, Fidel te invito, nos juntamos en esas redes a lanzar mensajes y a recibir…por cada mensaje que uno manda recibe 100mil…vamos a la batalla en todos los espacios, revolución en todos los espacios
Chávez es un entusiasta de la ilusión de instantaneidad horizontal que le ofrecen los servicios webs americanos, a través de su teléfono made in California/Cánada. Este artículo de Rebelión agota los argumentos en este sentido, el reclamo es justo: pueden plantearse otras maneras de ofrecer la misma función de atender al ciudadano sin estar sujetos a equipamiento de difícil adquisición para las economías de dolarización asimétrica latinoamericanas, y no sólo eso, lo más importante es reclamar plataformas propias de comunicación que cumplan esta tarea pero de manera abierta y soberana con herramientas de libre acceso de manufactura local. Quizás sea demasiado pretencioso para la maduración actual de las plataformas, considerando lo difícil que es plantear una infraestructura que supere las restricciones de éstas en boga; sin embargo no tendrían que abandonarse las intenciones en este sentido. Tiene razón Chavez al decir que la tecnología no es neutra y que está atada a su uso (o sea que la tecnología per sé no es ni mala ni buena sino la mano que la planea o que la utiliza es la responsable), en esa lógica Twitter y Blackberry son herramientas que podrían aprovecharse para la revolución si así lo desea su usuario pero debe saberse que todos sus mensajes están mediados por servidores que se rigen bajo las leyes de protección civil americanas post 11 de septiembre del 2001. Y que si de verdad se pretende darle un uso revolucionario a las mismas hay que plantear también soberanías de las plataformas, para que cumplan una función real de comunicación entre las instituciones públicas y los ciudadanos sin restricciones de caracteres o limitaciones de transporte, y también definir esquemas de atención a esa apertura, es una ilusión creer que la cuenta de Hugo Chávez presidente de Venezuela con 286 mil seguidores hoy once de mayo del 2010 es capaz de atenderse por una sola persona…también se deben plantear mecanismos para atender la demanda a esa vorágine de atención del ciudadano conectado.
Las instituciones que deciden abrirse recorren un camino arriesgado, a la vez el único posible para poder seguir siendo instituciones. Con qué limites hacerlo, son preguntas a responder en el proceso de saberse en entornos gobernados por herramientas que interpelan la función social de las mismas. Seguramente en el camino se producirán torpezas como las de Chávez de pretenderse revolucionario pasando mensajes a través de servidores rayanos a la Casa Blanca, a la vez es válida la intención de atender nuevas maneras de aprovechar lo poderoso de las herramientas. Todo esto más allá de las fascinaciones utópicas de unos y de las astringencias en los claustros de otros. No es ocioso preguntarse ¿qué es ser una institución hoy? o mejor dicho ¿cómo hacerlo? Y para Chávez en particular, y es una pregunta pesada pero sumamente necesaria ¿Cómo ser socialista hoy? Qué significa esto y hasta dónde se puede llegar en la revolución en todos los espacios sin perder aquello que los define.

