24 de marzo del 2010, Mendoza

La escena era hermosa: cosas del destino, se habian cortado precisamente sólo las luces en la manzana donde se leían los discursos en las escaleras de los tribunales de Mendoza (imaginaba la escena, un operario a cargo recibiendo una orden rara pidiendo que a tal hora se corte la luz acá y allá porque hay una marcha, que esto y lo otro, el operario duda, duda pero asiente obediente, cobra poco y mal, necesita el trabajo, dice no poder elegir, a la hora señalada aprieta el botón, por las dudas no pasa su tarjeta al irse del turno y se va a su casa, prefiere no entender que hizo). En los tribunales federales de Mendoza de día, no anoche sino todos los días, los jueces trabajan de lo suyo, y algunos, Juan Gonzáles Macias, Luis Francisco Miret, Walter Bento, Otilio Romano están abocados en que Mendoza sea célebre como la única provincia del país sin ningún represor detenido -Otilio Romano hoy 25 de marzo sigue siendo célebre al confirmar el fallo de la jueza Olga Pura de Arrabal sobre la aplicación de la ley de medios, señora esta quien vive en el barrio Dalvian, vecina al hijo del fundador del barrio Daniel Vila, este último amigo de José Luis Manzano, ex asesor estrella del menemismo que tiene como protector al Chueco Mazón, quien venía negociando el lugar de los jueces federales a cambio de este fallo contra la ley de medios, aunque Marcelo Garnica el favorito de Juan Carlos El Chueco Mazzón haya salido sexto en el concurso que lo impulsaba para juez federal, según información de los organismos de derechos humanos que Horacio Verbitzky detalla en esta nota…La escena, si se me permite, era hermosa como puede ser hermoso un gesto colectivo, se iluminaban los discursos con las luces de las cámaras velas celulares, y los gritos abucheos y aplausos de todos. La fogata de luces amparaban los papeles del discurso en una penumbra. Desde arriba nos miraban los muertos hermosos sostenidos en los carteles blanco y negro. Tanto dolor, tantas personas atravesadas por la impotencia resguardados leyendo palabras sentidas iluminados por la luz escasa. Una longeva y mínima madre de la plaza se asoma tímida, repite lo mismo con voz de mando un par de veces, todos la abrazan porque reta con razón a los militantes de cada bando que tantean sus billeteras y sus armas cuando festejan o silban si alguien dice por los micrófonos “gobierno”. El gesto es infantil y merece un reto de madre, demuestra algo un poco obvio: diez mil personas pueden en Mendoza, junto a tantas otras en todas las ciudades del país, ponerse de acuerdo una tarde para despreciar el terrorismo de Estado. Pero ahí se acaba, las dos horas donde todos caminamos por las calles convencidos que estamos de acuerdo duran sólo dos horas. Luego a la mínima mención del futuro, o del presente tan pisoteado por los tironeos, las tribunas defienden su quincho y prefieren verse siendo vistos cuando manifiestan su reprobación o cantan la marcha. Pero ahí se acaba, ¿A dónde estamos el resto del año los diez mil?
Los militares perdieron. Los militares, la derecha armada, perdió saboteándose. No sin dolor, no sin muertes, pero perdieron. Los diez mil que éramos la noche del 24 de marzo del 2010 dábamos fe de eso. Si no perdieron ¿Donde se manifiestan los diez mil partidarios del terrorismo de Estado cada año en Mendoza? Si no perdieron ¿Por qué no puede sostenerse sin miedo tal o cual argumento en favor de los modos golpistas? Perdieron ¿Por qué no se puede seguir reclamando hacia adelante otras tantas cosas? Si perdieron los militares y la derecha no pudo completar su plan a sueldo ¿Por qué estos jueces colaboran con los militares impidiendo el juicio a la verdad que se iba a dar el 11 de marzo? Si los militares perdieron, por qué estos diez mil permitimos esa otra forma más eficaz de control y colonización llamada desde la escuela de Chicago: the nineties, los noventa, en criollo: Menem y sus versiones. Si perdieron, que sí que perdieron ¿Por qué en el país no existe ningún referente de esos diez mil? y ¿Por qué en Mendoza no existe ni existió ni existirá UN referente de estos diez mil?
Facebook y sus lumpen web incitan a sacar tu foto del perfil para acompañar el aniversario de la fecha lúgubre argentina. Me asombra la convocatoria tan masiva cuando uno sabe la repelencia por las causas nobles que está implícita en lo social web: que socializar está bien siempre que se hable de compartir información, links, fotos…pero cuando se habla de socializar cualquier otro recurso que cueste hacerlo por ser finito y escaso (dinero, bienes, materiales, comida, ropa) ya socializar es una mala palabra. ¿Que en Facebook todos saquen su foto vacía la causa? o la extiende aunque desprovista de rigor y eso sirve igual. No lo sé, por las dudas no me gusta y me doy la razón cuando los diarios invierten la carga de las cosas presentando como noticia lo de Facebook sin pensar en los diez mil. Ahora la noticia es lo virtual, antes era al revés. Cuesta pensar que existen muchos periodistas de raza.
Si los diez mil somos incapaces de seguir marchando el resto de las horas del año tiene que ver en lo vacía de la causa. Leve, entre otras cosas por el cliché de los perfiles de Facebook. La causa desprovista de rigor avanza al paso de la moral abstracta, es tan sencillo hablar de lo mal que está Honduras porque está lejos, o del derecho de los animales porque los animales no tienen parientes en los tribunales. La causa, los setenta, los muertos en blanco y negro, la madre de voz áspera, a veces se sospecha inocua: la discusión rara vez sigue entendiendo que los militares eran tontos útiles del poder financiero de los países centrales que en su estrategia colaboraban empleando a la oligarquía y sus ramificaciones siempre listsa para hacer el trabajo sucio. Endeudar la frágil economía, deshacer lo público, pisotear los derechos. Que esa lógica de control y dominación desde el poder sigue en pie en tantas cosas. La causa puede sospecharse ingrávida con razón si no termina de entenderse este homenaje con los problemas de un país, la hegemonía de la construcción de sentido del mundo, las discusiones sobre lo público, el rol del Estado. Se sospecha de ingravidez y es tan fuerte los diez mil andando que no se puede pensar más que en eso a veces. Esas dos horas por año mueren de puras, quedan suspendidas en la asepcia necesaria del asado en grupo. Se parecen a la rutina de la misa para el católico, asistir esas dos horas nos deja tranquilos para que la desidia haga de nosotros el resto del año.
La misma discusión sobre el modelo de país está latente en temas algo menos nobles. Para muestra, el dato que gracias a la asignación universal a la niñez entran en este ciclo lectivo del 2010 sesenta mil nenes que no iban a entrar a la escuela. Sesenta mil chicos nuevos van a clase y no hubiesen ido de otra manera. Si los números dijeran cosas un ingenuo puede pensar que los treinta mil desaparecidos son justo la mitad que esos sesenta mil chicos nuevos en la escuela. Como los números no dicen nada por sí mismos esa conclusión es una falacia que agarraría al vuelo el periodista preocupado por las cuotas. Pero ¡Ay de nosotros si sí dicen!, que no podemos seguir marchando el resto de las horas del año. Ay de nosotros, esos diez mil en Mendoza, si nos hemos encargado de vaciar la causa para que hoy tenga el mismo estatuto que reclamar por las ballenas francas. Ay de nosotros, si la derecha que perdió, es más eficaz en construir infraestructura para controlar el poder y los diez mil de Mendoza junto a tantos otros de tantas ciudades del país, siempre perdamos. Algunos jueces mendocinos impiden la verdad, el empleado obedece cuando las luces se cortan en la manzana, las hinchadas sólo se ven así mismas. Ay de nosotros, que sólo abrazamos causas abstractas dos horas al año, cambiamos la fotito de perfil…y no nos decidimos a pensar el país.

«la repelencia por las causas nobles que está implícita en lo social web»
A mi me parece que lo de la foto de FB fue una buena iniciativa. Vi gente por ahí preguntando «¿Nunca más qué?» y alguien salía a explicarle. Es bueno que en medio de las galletas de la fortuna y la boludez reinante una cantidad importante de gente de repente deja un mensaje, se involucra al menos en lo mínimo reproduciendo un mensaje mínimo que apela a la memoria y sin tomar posiciones partidarias, que a su vez es leído por muchos niños, jóvenes, adolescentes (y pelados fachos también).
Habrá algunos que dirán que se convirtió en «cool» o que los K se apropian de las causas, que todo lo que venga de Facebook es basura o todas las cosas que desvíen la atención de lo que realmente se conmemora todos los 24 de marzo.
Tal vez sea una impresión equivocada, pero me pareció que toda la sociedad se empapó un poquito del tema, desde la posición que sea, en vez de que sea un feriado más para llevar a los pibes a la calesita.
Escuché y leí muchas expresiones de repudio a los comentarios inoportunos de nefastos personajes.
Tuve la esperanza de que ayer se vio un poquito menos el árbol y un poquito más el bosque.
Se puede hablar horas de todo esto y a veces no encuentro con quién.
Entiendo tu posición y también la comparto plenamente pero lo que dice Telex también tiene su cuota, gran cuota, personalmente respondí preguntas a gente, que sin la necesidad de ser mala gente y sólo ser parte de este sistema de no educación y tergiversación de la información, no tiene idea por ejemplo quienes son los Noble… y también leí justificaciones a los milicos! increíble pero cierto y no dejé de enorgullecerme cuando una bandada salió a explicar y dar su opinión al respecto, textos extensos que raramente se ven en facebook y sí… fue en una red social…donde se abrió el diálogo…SE ABRIÓ EL DIÁLOGO! eso es lo genial, inevitablemente al abrirse el diálogo empezamos, aunque sea un poquitito a abrir la brecha y ponele que a pensar el país…
buen blog martín! Saludos
Telex Sabri, sinceramente no sé, yo sostengo que si no se entiende a los milicos como a un plan estratégico de control de parte del poder dominante en su momento que hoy se manifiesta de otras maneras…las razones entonces son leves y se me olvida la cuestión Facebook, me parece algo menor, un poco más de marketing para causas bellas sin consecuencias políticas.
Aunque para no ser un amargo irredento es cierto que si sirve sirve, aunque no se profundice se empieza por algún lugar no?
dejen de criticar a los magistrados.primero lean algo de derecho.
Gracias doctor tiene usted razón
los jueces federales de mendoza son personas idineas a los efectos de desempeñar su cargo.estoy totalmente de acuerdo con sus decisiones.
Es cierto, gracias de nuevo doctor
Estimado, conocí este blog a través de MDZBlogs, lamentablemente ya no funciona.
Tiene cosas interesantes.
Saludos, te espero por el mío.