SEO o no SEO…esa es la cuestión estúpida
Algo está podrido en Dinamarca. Perdón, quería citar a Shakespeare de alguna u otra manera y no encontraba dónde.
La internética está generando uno de los debates más…estúpidos de los últimos 34 años. Algo que recurrente vuelve a volver. Un debate de consultores de marketing…o sea…nada.
EL DEBATE CALIENTE ronda en pos de…vale o no vale el SEO (el SEO es ese oficio/deporte/laburo/función/sinónimo que logra que los buscadores te vean cuando alguien busca determinadas palabras clave) el debate intenta aclarar algo imposible: ¿tiene sentido en estos tiempos generar contenido de calidad si luego este puede no verse en los buscadores y por lo tanto todo se transforma en un sin sentido? El vacío del F5 para comprobar que las estadísticas no suben espumosas como el champagne de la victoria eufórica. Las mesetas de las estadísticas son tristes y desesperantes. Porque ahí se termina la ilusión moderna y toda la revolución que Wired y tantos otros desde California nos dicen que en serio existe. ¿De qué sirve ser genial si nadie me ve?
No es una pregunta nueva, o no Rudy? La pelea entre cantidad y calidad, épocas, soportes y modas. Con algo de perspectiva histórica pueden verse estos debates floridos en taannnnntos soportes: ¿masas o exquisitez? ¿popularidad vs. profundidad? ¿Pueblo vs. Élites? ¿Damajuana o Bodega Boutique? La vieja pelea entre Paulo Cohelo y Fernando Pessoa. Ahora sazonada con las mieles del marketing, el posicionamiento, las cuentas de colores, Facebook, las necesidades de todos de llegar a fin de mes, las necesidades de algunos de actualizar todos sus productos Apple, la dictadura-generosidad de Google y de lo fremium.
Un debate ocioso pensado en vender tickets de avión por internet. No tendríamos que confundirlo con contenidos en general, esto nadie lo sugiere creo, pero por las dudas yo lo pienso y lo digo varias veces: tendríamos que no confundir el posicionamiento web de marketing con el contenido, y por las dudas, por si algún trasnochado hace campañas políticas con auspicios: no olvidemos que son cosas distintas aunque todo termine en la misma pantalla.
Como corolario, hay un blog grande grandísimo y poco popular; no sé precisamente cuantas visitas tiene y tampoco me importa. Un espacio gigante y grande por su desubicadísima temática anti buscadores, un blog anónimo, profundo y pensado que no condesciende a los videos, ni entra en La Charla necesaria para existir en tiempos Google. Pons Asinorum (el puente de los burros en latín) escrito por un misterioso Zrubavel. Lo recomiendo no para hacerle un favor al blog, todo lo contrario: para hacerse un favor leyendo cosas bien escritas.
Hace unas semanas Zrubavel se despachó harto sobre esta lógica que se viene intuyendo de contenido de calidad vs. posicionamiento en buscadores. Se lo notaba asqueado, temí que dejara de escribir, con algo de razón decía al final de su post:
Si toda la información sigue estando ahí, pero la que se añade nueva es cada vez de peor calidad, enterrará a lo poco de mérito que exista. Pensar en que los que puedan hacer algo bueno lo seguirán haciendo, “adaptando su modelo de negocio” no va a funcionar siempre. A veces la adaptación consiste en bajar la calidad en pos de la cantidad.
Es cierto que lo bueno cuesta trabajo encontrarlo y para eso están las delicatessens como Pons Asinorum o tantos otros que nos sirven de curadores del mundo…y a Zruvabel: si no te importa que no te importe…¡A seguir escribiendo que se acaba el mundo!

Gracias por las menciones.
A Ud. por su blog.