Ley de Medios con media sanción. La ley de telecomunicaciones para cuándo?
La ley de medios aprobada anoche en diputados con media sanción se dirige a regular la composición de los grupos propietarios de los canales de televisión y radio para todo el país.
Designa en qué medida un mismo grupo puede poseer cierta cantidad de licencias para transmitir los contenidos que generan.
La clave en la ley es separar regulando el transporte del contenido: si generas contenido no podes transportarlo, podés generar un poco de contenido si transportas (señal cabecera de transmisión) pero no todo. En ese caso la posición de los grupos económicos es de fuerza porque en base a ese poder de contenido y transporte puede lograr disminuir la generación de otras opciones que compitan contra ella.
En el proyecto de ley se excluyó la posibilidad de regular el ingreso de las telcos argentinas (Telefónica y Telecom, esta última en etapa de venta) que poseen el tendido nacional herencia de la privatización de ENTEL a inicios de los noventa. Las telcos y la discusión sobre su regulación ha quedado de lado en esta instancia.
EL PROBLEMA de acción y reacción de los grupos que controlan la mayoría del transporte y el contenido de los medios, es que el espectro donde transmiten los canales y las radios es finito. Al ser finito y crítico, es público: necesita regularse. La pelea de fondo, el tironeo, los gritos, la instalación discursiva del fin de la representatividad política en Argentina se da porque hay que regular un recurso finito.
La tendencia para los próximos años en el mundo es que el transporte se vuelque hacia las redes de datos en medios físicos alámbricos e inalámbricos. La clave a futuro será regular cómo se transportan los datos en todo el país y cómo se puede asegurar la inclusión de actores menores en el tendido de las redes de datos. Poco importa quién será el dueño de los contenidos a futuro, al ser Internet infinita, no escasa, no será necesario regular esos mismos recursos. Si lo que importa es el transporte habrá que regular sólo el transporte: tendidos, canalizaciones, mobiliario urbano, espectro de ondas para transmisión de datos, convenios de interconexión, etc.
Esta ley de medios es una deuda pendiente de peso para la Argentina, pero es una ley que casi nace vieja y tendrá vigencia para los próximos 20 años, su valor está en regular monopolios pero la tecnología la supera. La regulación más crítica de todas a futuro va a ser la nueva ley de telecomunicaciones, que regule las inversiones, el tendido y la competencia en las redes de transmisión de datos en todo el país. Los discursos catastrofistas de los diputados de los monopolios hay que desprenderlos de su carga dantesca: joder tio es pasar cables y comprar activos de internet, nada que un pequeño municipio no pudiese hacer eficazmente. Cosas que hoy existen pero no se cumplen, convenios escritos en la arena que nadie puede regular.
Para el que guste, el caso Wilson en EEUU es uno entre muchos que describen la pelea corporativa detrás del transporte de datos.
