Quién está contando la época

No pasa nada parece che, nada de nada. Algún escritor sub 40 edita 1000 copias de su segunda novela con una editorial mínima micro que distribuye por los locales de siempre dejándole 10% por copia vendida. Tiene un blog donde anuncia su próxima charla en la feria del libro de Villa Maria, Córdoba.
Los revoltosos brillantes, brillantes en serio, con más gracia, formación y palabras que la media periodística mainstream trabajan para ellos mismos y ponen AdWords. Nada che, 500 pesos por mes, el doble con suerte. Siempre bajo Google, la corporación aguantando la contrarrevolución.
Donde terminan los estudiantes de cine? En Córdoba, La Plata, Mendoza de hace 15 años atrás estaba lleno de estudiantes de cine que lloraban por 5 horas de una isla de edición para poder editar los 10 minutos del cover confuso de Kiéslowsky. Donde andan ahora? Sacan sus cortos en YouTube?
Los Fanzines de los aficionados??!?! Las revistas fotocopiadas y repartidas mano a mano, que hablaban de todos los recitales de bandas de garaje de casa de barrio clase media, media baja; donde había que desarmar la batería para que entre el Peugeot 504 del padre de familia que llegaba a las 8 de la noche de trabajar mientras los pendejos punks copiaban a Ramones rogando por su espacio en el fanzine fotocopiado.
Las salas de ensayo, los recitales desprolijos, editoriales artesanales, discos editados en discos vírgenes con arte de tapa casero, estudios de grabación domésticos. Donde queda la cultura independiente? Los sellos de grabación, las pequeñas muestras artísticas, los pichones de artistas.
Debo estar viejo cuando pienso que hace 10, 20 años la inquietud para expresarse era mayor; que pocas opciones para transmitir lograban muchas y variadas formas de expresión más organizadas. Hacer una pequeña revista vegetariana de 100 ejemplares para repartir en un recital era algo más elaborado, comprometido, desafiante y complejo que levantar un blog entre 5 entusiastas; aunque la revista vegetariana y el blog tengan similar poca elaboración literaria, la pequeña revista conseguía organizar la relación entre los hombres en torno a algo, también implicaba trasladarse, conocer personalmente a los posibles lectores, convencer de la venta, buscar alguna publicidad local que quiera poner un pequeño zócalo para pagar los gastos de producción. Todos mecanismos de socialización, maduración, reconocimiento, discusión, interacción y propuestas sobre el mundo que les tocaba vivir. Cuando las publicaciones existían como soporte físico, escribir era algo que te definía como persona, hoy deja de tener valor porque no representa esfuerzos.
Carecemos actualmente de ofertas culturales independientes organizadas porque se han acabado las marquesinas con nombres a 7 espacios que consagraban al ambicioso artista. Desapareciendo el star system también desaparece la red de artistas independientes que sostienen y enriquecen la industria cultural.
Cuando cualquiera puede expresarse nadie lo desea, deja de ser un lugar de valor y reconocimiento. La falsa ilusión del infinito espacio de expresión gratuito destruye la idea del público y también del referente, se desplaza el escenario y el público en una crisis identitaria a veces llamativa con la explosión del amateur como artista, pero dificilmente sostenible en una producción coherente.
Los aficionados se organizan en torno a los nichos de las corporaciones, excepciones valiosísimas que escapan de la lógica de lo gratuito son sostenibles en su absoluta popularidad, con un volumen crítico que transforma 100 millones de buenas intenciones en algo organizado y eficaz en la generación de conocimiento como nunca tuvo la humanidad (Wikipedia). Contraria a la idea espontánea de ver producción en cada vacío, son excepciones interesantísimas pero escasas.
La técnica habilita cambios profundos en las formas de publicación, los entornos filtran parece que mal estos cambios y el hombre finalmente determina que no suceda. Entonces no aparecen, creo no ver, una explosión de medios de expresión organizados. Las posibilidades aumentan y los nodos de expresión no crecen tanto como deberían, o crecen menos de lo que deberían, o crecen mal por lo disperso.
Desaparece el custode linguae, y culturae: ese editor al que odiar o querer mucho sin grises, desaparece el patrón de estancia de la información, pero no el periodista que carece de ofertas para expresarse y su rol muta a editor de gacetillas para un legislador o a colgar el resultado del fútbol que ve en la tele de la redacción de 4 personas donde cada uno es director de sección sin nadie a cargo. Se pierde el odioso filtro de la realidad, y también el corrector que velaba por el idioma; la editora que no levanta las gacetillas de ese recital indie a falta de espacio e interés, pero también el periodista novel apasionado que exploraba la cultura emergente y corregía su crónica con fruición febril porque se leía con la misma exégesis en la tribu urbana. Se extingue el recorte arbitrario y la institución formadora.
Las placas tectónicas de las corporaciones mediáticas se escuchan moverse (Ley de medio, AFA vs. TYC vs. Gobierno). Todos se acomodan, todo tiembla…pero no aparecen –creo no ver - nuevos medios que hablen de la realidad, que la cuenten a su modo, que editen su mirada del mundo, que declaren desde donde hablan, que discutan en serio y con gracia sobre el mundo y las miradas de los otros. Pero sí veo lleno a Facebook de galletas chinas virtuales con jajases y megustamucho. Las horas hombre se acumulan en el vacío de un ente abstracto imposible de refutar ESTO NO ES UN CONTENIDO APTO Y SU CUENTA FUE DADA DE BAJA. Ella, la máquina gratuita corporativa – La Nube, The Cloud- tendría que estar al servicio de nosotros y no al revés. No veo – creo no ver- producción en plataformas públicas, abiertas, y trazables.
Puede haber desaparecido -algo alarmante en su carácter cultural- la entidad noticiosa como tal? y pretender buscar organizaciones estructuradas de construcción de sentido no corporativas es buscar mal hoy? Que aparecerán nuevos medios atomizados (referentes, one men blog, etc.) pero no entidades culturales?
Nuestros referentes mediáticos superan en su gran mayoría la cincuentena. Donde están los artesanos simbólicos hoy? En qué máquina de café están metiendo sus sueldos? Qué blogcito mantienen? Cuantos usuarios los visitan por mes (sin ser exitistas, es necesario buscar una masa crítica que haga andar la efervescencia de un medio, publicación, editorial. No sirven las cosas públicas sin público) A qué se debe nuestra incapacidad de organización. Cuántos ejemplos me van a humillar a continuación y voy a decir…uy sí todo bien, otra vez escribo en pedo, que sé yo, me voy a ver los Simpsons, viste lo que dijo Clarín hoy?

LOS LUGARES FISICOS estàn atados por ligaduras atòmicas o “comunicados” por ondas de sintonìa de
vibraciones o “formas”. Nuestros propios àtomos se mezclan con los lugares por donde vamos. Dejamos un reguero de àtomos con nuestro ADN. Los perros nos olfatean y reconocen por ese reguero de àtomos y molèculas. Para que el “alma o la mente vivan” debe haber una FORMA que la contenga. Por ello es importante el soporte fìsico que es energìa superconcentrada. Nuestras relaciones con el espacio y con los objetos y con los àmbitos y lugares puede ser
distinta a lo que pensamos. ¿Hasta dònde llega el diseño del espacio u objetos que nos rodean…? ¿Acaso
no seràn parte de nuestra mente…? Chau, gracias.