
Me llama mi hermana por teléfono desesperada como me llama siempre mi hermana por teléfono:
- Martín, Martín, escuchame una cosa
- Qué rompiste?
- No en serio, escuchame una cosa, donde está el libro de Todo Mafalda?
- Lo perdí hace unos diez años
- Cómo puede ser si lo vi hace poco
- No en serio, no sé a quién se lo presté en el secundario
- Ay es que me encuentro con Quino ahora, y quiero que lo firme
- Hijadeputa, en serio? Por favor haceme firmar el Mafalda 4 está en la casa de la Rudy, el gris que tiene a Felipe en la tapa
- No, anda vos de paso me traes la cámara y te dejo entrar -Me extorsiona
- No deja no importa, sos una yegua. Dale haceme firmar cualquier libro de Mafalda pero pone para Martín por favor
- Ni en pedo, si queres venite y hablas vos con él
Le colgué, se me esfumaron las ganas. Me dio asco mi reacción cholula. De qué me sirve la firma de Quino en mi eterno libro número 4 de ediciones de la Flor con Felipe en la portada. Tengo un disco de los stones firmado por Ronnie Wood y no pasa nada, me olvido siempre que lo tengo. No es nada, son cosas.
Pero es Quino. No hay muchos Quino, puede haber muchos guitarristas como Ronnie Wood, se me ocurren mil cantantes como Iggy Pop (que una vez vi andando en un cadillac sin techo, en cuero con un pantalón de cuero y lo saludé, después me olvidé) pero no hay muchos Quino.
La llamo de nuevo a mi hermana
- Voy para allá
- No ahora cerro el Museo – Me tortura
Mi hermana está organizando hace dos meses la Muestra de Mafalda en Mendoza. Ahora está suspendida por la peste A y parece que está Quino en la muestra pero todo es ultra secreto.
- Dale Marita avisame
- Bueno anda a buscar la cámara y venite
Es un milagro Quino, es un milagro que haya publicado alguna vez en su vida. Estaba destinado dibujar en silencio, me lo puedo imaginar como el compañero de trabajo callado que atraviesa las habitaciones sin despertar al mundo. La gente así no suele publicar, Quino iba a dibujar para él y esconder todo por la verguenza pero no, algo pasó. Miguel Brascó su amigo le sugirió que agarrara un trabajo para una casa de electrodomésticos que necesitaba hacer una tira de una familia tipo y así empezó todo.
Quino es de esas personas que todavía se avergüenzan, que condescienden al rubor, que no tiene precio porque no está en el mercado.
Es increíble que conozcamos a Quino, que Mafalda exista. Que no todo sea vulgar, terror, estupidez y monosílabos. Que en la época que Mafalda salía en los diarios en las calles de Argentina se cocinaran los peores terrorismos, las peores deudas, se matara el futuro del país a fuerza de torturas, embargos, atropellos.
Finalmente después de atravesar todo el centro dos veces llegué con la cámara y una de las ediciones de Mafalda que mis sobrinos se olvidaron de robarme.
Llegó Quino con toda su familia, su esposa Alicia, sobrinos, hermanos, sobrinos nietos, otra gente. Ahí estuvo Quino paseando por toda la muestra callado asintiendo mirando con los ojos raros, sonriendo con la cabeza lo más hundida en el pecho posible.
Yo preferí alejarme y ver si se le veían las alas por debajo del saco azul enorme que lo escondía. En un par de momentos en la recorrida me quedé a su lado sin ningún sobrino que me sirviera de bastón y me morí de vergüenza. Qué se le dice a Quino? Por suerte él hizo menos vergonzoso todo y me comentó un par de pavadas. Yo le daba la razón por supuesto. Vamos es Quino. Me atreví después de un buen tiempo a preguntarle si la sopa de Mafalda eran los milicos.
- Sí claro, eran los militares
- Por qué?
- Porque estaban en todos lados y no se podía zafar de la sopa
- Nunca lo llamaron para preguntarle algo los militares?
- No
- Recuerdo que Zabat contaba que a él lo llamaban preguntándole por los sellos de leones y él decía nada, que eran un chiste
- Si, si
Se sonrió apenas mientras comía la tortita que le había traído uno de sus sobrinos.
links
- Quino (wikipedia)
- Masacre de San Patricio (Wikipedia) esta historia es espeluznante pero cuenta lo que significó Quino para la época
