Amazon no permite bajar los libros de sus clientes ‘muchas veces’. Nuevas espirales de transmisión de sentido
En estos días en Boing Boing cuentan la historia de un cliente de Amazon que escuchó del propio Amazon las condiciones sobre algunos libros que compraba en su Kindle. En algunos libros existe un número determinado de veces que puede bajarse. Amazon es bastante poco preciso con respecto a estas condiciones (no podes bajar el libro too many times) Cory Doctorow intentó hablar sin éxito con alguien de Amazon y a la gente de O’Reilly le fue parecido (si a 2Boing y a O’Reilly no le dan precisiones, a un usuario de 20 U$S/mes en libros online no creo que se lo tenga muy en cuenta)
Entonces Amazon deja un sello de agua en algunos libros que sus clientes descargan y pagan de su librería online. Ese sello impide bajar el número de veces que el cliente desee los libros que compra y paga. Tampoco permite, Amazon es también ambigua al respecto, copiar, pegar, sacar y poner los libros sin DRM que se compran en Amazon hacia y desde otro dispositivo.
- Buenos Días, qué vale Madame Bovary?
- Depende, cuántas veces piensa leerlo? Lo va a prestar? Piensa volver atrás en a lectura? Necesita que le carguemos los costos de citado por si va a usar el libro en un trabajo académico? Piensa comentar el libro en la sobremesa con gente?
Un lector de libros de 359,00 dólares diseñado para hacerle comprar al cliente todo el tiempo sus libros si cambia de dispositivo, si se rompe, si desea pasarle un libro que COMPRÓ a alguien, etc. Alejada la experiencia bastante de sumergirse a las tintas y el papel para hacer del libro lo que uno desee…por ejemplo la idea subversiva de prestarlo. Que sería de mi querida copia de En el Camino que ya lleva orgullosamente 15 lectores amigos en su haber?
Mientras tanto en Ciudad Gótica…
Aparecen ejemplos floridos y abundantes sobre prácticas experimentales interesantísimas de lectura, el papel del lector, las posibilidades que abre sumergirse a la revisión y comunicación de literatura.
Desde experimentos de lectura compartida por 7 escritoras (TheGoldenNotebook), plataformas completas para comentar (BookGlutton), grupo de gente e inversores pensando las futuras plataformas y prácticas de lectura (Institute For The Future of The Book), nuevos ebooks baratos, flexibles y libres. Capacidades que tienden al infinito para poder leer todo lo que queramos a un clic y pocos pesos de distancia y los ejemplos siguen…
Seguramente los límites entre lectores pasivos y lectores que participan de un debate sobre la lectura va a depender a futuro sólo de la voluntad. Tener la posibilidad de consultar si esa esquina de Dublín del Ulises de Joyce aún existe y cómo se ve, o dejar en el foro una interpretación apuntando a una cita en particular de un libro para después discutirla.
Ejemplos que abren al libro de los claustros, las bibliotecas, las ceremonias de lo sagrado. Abren las ventanas donde se encierra y protege el conocimiento para que entre el sol y reforme hábitos que tienen unos 200 años de antigüedad; la imprenta tendrá sus 500 años, pero la lectura masiva no mucho mas de 200: la educación, el diario, la imprenta, lo que Régis Debray nombra la espiral genética de la transmisión del conocimiento para el último siglo.
Siguiendo con Debray, con la mediología en particular, es un ejercicio provocador y complejo pensar cómo se transmiten los sentidos hoy, cómo podrían transmitirse a futuro. Qué cambios va a habilitar esta nueva estructura? de revisiones dispersas, en apariencia caóticas, pero revisiones al fin. Los grandes intermediarios tienden a achicarse y diluirse en la sobreoferta de fuentes que se tienen a mano actualmente. Siempre existe un filtro que contextualice el objeto de sentido a transmitir, es mejor que sean muchos y dispersos, a pocos e inaccesibles.
Llegar a plataformas físicas que bajen los costos de adquisición del material de lectura no será a corto plazo, pero va a pasar. El peligro, donde hay que mirar en detalle, es en el lugar que las corporaciones tienen en asignar los chorros de distribución de las lecturas.
Para los apocalípticos que niegan estos avances disruptivos en las formas de leer y pensar, les queda el ejercicio de limpiar sus obstáculos para re pensar la nueva espiral genética en los tiempos de transmisión binaria.
Para los fanáticos que abrazan cada innovación deseando que los tiempos históricos acompañen su cronología, les queda el ejercicio de limpiar sus obstáculos para meditar sobre el lugar que la cultura tiene de determinante en cada innovación técnica históricamente…incluyendo en esto la lógica corporativa.
