Vamos acercándonos a una nueva frontera, un quiebre (boundary breakdown) en nuestra manera de enteder el recipiente que habitamos…el avance de la investigación en genes es difícil de negar.
Edward Wilson habló en su famoso libro Las Hormnigas (The Ants) sobre Sociobiología. Donde desarrolló el concepto de Correa Genética (Genetical Leash) el límite que posee nuestra composición genética, Wilson decía, nuestros genes tienen un límite, una capacidad. Si un niño se nutre mal en su etapa de formación no va a desarrollar correctamente su capacidad máxima, como una placa fotográfica mal revelada.
La idea de Wilson es incómoda porque la humanidad no puede soportar golpes a sí mismo tan livianamente: lleva un tiempo asimilar la idea de evolución, de la tierra como un satélite del sol, o del otro YO que nos habita y Freud descubrió agasapado detrás de la líbido. Entonces la negamos, má que correa genética viejo nazi!!!!
Estoy leyendo un buen libro de Richard Dawkins que con su Gen Egoista en los ochentas desarrolló una teoría arriesgada sobre la naturaleza de los genes: sobrevive el egoista, el que puede reproducirse mejor en detrimento de los otros. El desarrollo del concepto Darwiniano de evolución. Dawkins en este libro, Capellan del Diablo, escribe en numerosos artículos sobre genética, el avance de los decubrimientos de este campo, y, por ejemplo, el rol de la medicina a futuro, los médicos serán una especie de veterinarios que atenderan a los hombres entendiendo sus diferencias, los diferentes tipos de humanos que reaccionan diferente a tratamientos específicos; como un veterinario que no le da lo mismo a un chiguagua que a un loro.
Ultimamente se vienen repitiendo las noticias relacionadas con los genes: avances científicos para poder recrear una célula completa sintetizando el ADN de manera artificial, medicamentos inteligentes que descarguen exactas dosis sobre las células indicadas, correcciones para prevenir predisposiciones a enfermedades de componente genético, etc. Hoy Enrique Dans levanta un artículo del NYT sobre los genes, el desarrollo de los modelos de negocio alrededor de análisis genéticos para el hombre común, y las implicancias paranóicas del modelo persecutor en base a la estructura genética de cada uno…me quedo con algo que dice Dawkins en El Capellán: la naturaleza avanza con la ley del más apto en detrimento del débil (los genes también) pero la naturaleza no es piadosa ni eficaz en su avance, avanza odiando el vacío y atropellando las especies menos aptas para postergarse y adaptarse, esto es algo que no podemos hacer los humanos, debemos combatir el orden natural de mano de la cultura compleja que hemos sabido desarrollar, no hacer lo mismo que hace la naturaleza para sobrevivir, sino proteger a los menos aptos.
Tendrán los Estados la posibilidad de fotografiar el mapa genético de alguien pero es nuestro deber regular la posibilidad que se abre de discriminar a la gente por su capacidad genética, por su correa genética. Los beneficios son tan grandes desarrollando avances genéticos…para entender el potencial y el peligro a futuro una idea también de Dawkins, poder copiar código genético en otras cadenas para mejorar cosas puntuales, de la misma manera (no de la misma, la verdad) que hoy instalamos una rutina en el código de un software, un plugin, un add on…podría ser copiar y pegar código bueno, código genético que corriga alguna predisposicióna una enfermedad.
