Obama el Homo Link VI, Inteligencia Colectiva. El fin de los políticos clásicos
Interior, día. Despacho marrón con alfombras gastadas
Empresario - Bueno, esto es así. Estamos dispuestos a colaborar en su campaña
Candidato- Gracias señor, muchas gracias
Empresario- Por favor, no hace falta. Creemos en su plataforma de gobierno, creemos en sus ideas, y nos resultaría muy beneficioso para nuestro negocio que usted sea electo
Candidato - Sí señor, creo que podemos hacer grandes cosas
Empresario- Sólo restaría que nos pongamos de acuerdo sobre la contra partida de este aporte
Candidato - Tiene un papel para tomar nota?
Empresario -Sí, tome usted. Nos interesa que a corto plazo se definan de una vez por todas las retenciones impositivas para nuestro sector, en esto prometemos ayudarlo personalmente colocando una persona de nuestra entera confianza en su gabinete
Candidato - Me parece fantástico, estamos en contacto, por donde paso a buscar el cheque?
Empresario – Acá lo tiene. Suerte y que gane el mejor
Esta conversación es verosímil en el funcionamiento actual de la política y sus maneras de financiarla. Un candidato, expresión de una voluntad popular, necesita fondos líquidos para los altísimos costos que implican realizar una campaña electoral clásica: televisión, radio, diarios, vía pública, autos, motos, helicópteros, fuegos artificiales, etc.
Esos fondos salen de algún lugar, y a cambio, esperan actos, gestos, medidas, que retribuyan sus aportes. Nada nuevo, LA POLITICA HASTA DONDE LA VENIMOS CONOCIENDO.
Pero un día llegó Obama y la capacidad instalada de tecnología autorizó plantear los modos de conseguir fondos de otra manera.
La columna de Francis Pisani en Soitu.es hoy levanta datos de la campaña de Obama y son disruptivos:
- Obama recaudó 500 millones de dólares a través de Internet, provenientes de 3 millones de personas a través de 6,5 millones de aportes. Lo que da una media de 80 dólares por aporte y 169 dólares por persona.
- La agenda de direcciones de Obama es de 13 millones de contactos, casi un 5% de toda la población americana, y un 10% de toda la gente que votó para las ultimas elecciones (en la final de American Idol votaron 40 millones de personas)
- 1 millón de personas se inscribieron para recibir los SMS de Obama a sus teléfonos
Los números son arrolladores para destronar la dinámica clásica de las elecciones y poder plantear mecanismos más claros sobre cómo participar en la representación del estado.
Queda la tarea más interesante, de seguir el comportamiento de esta Obama-Manía durante el gobierno. Cómo ésta masa crítica (en las dos acepciones de la palabra) va a controlar a su gobierno, cómo va a tomar parte de planes y actividades políticas que organicen su Estado. Ahora, que dicen los tiempos modernos, puede existir un Estado fuerte e interventor.
Es probable que estos aportes indivuales, moleculares, dispersos, anárquicos, planteen medidas y proyectos de gobierno a largo plazo, pensando en sus hijos, en qué les va a tocar en un futuro, por sobre el pensamiento mediocre de EL POLITICO. La lógica electiva pre-Obama pensaba acciones de cara a los socios que habían aportado en su campaña y la voluntad histérica cuatrianual, mal informada y caprichosa de sus ciudadanos reactivos. Es natural que la Inteligencia Colectiva, el Wisdom of Crown, La Comunidad…piense y elija diferente sus prioridades sin pensar en medidas que afecten o no la naturaleza de los aportes para el partido que lo apoya.
Es probable que el bipartidismo, y el partidismo, también sufra de antiguo. Quién impide que todaaaaa esta gente, que demuestra querer participar cuando tiene cómo (véase: Internet) no forme sus propuestas, elija su gente y gobierne su gobierno? Es el final de la política profesional como se la entiende actualmente? Qué cambios en la toma de decisiones van a suceder, cuando esté en situación de poder gente común que nosabedepolítica porque no quiere saber de los mecanismos perversos de administrar los recursos públicos y sólo piense en el bien común? Cómo resguardar la carrera en la administración pública. De qué van a vivir nuestras queridas ratas escondidas en sus despachos eternos?
No se mueren de ganas de presenciar los papelones que van a hacer nuestros políticos profesionales cuando intenten abrirse por Internet?
Para el que quiera desarmar el ovillo de la Democracia en Tiempo Real, recomiendo con énfasis la lectura de un antiquísimo libro editado en 1994 del filósofo francés Pierre Lévy, Inteligencia Colectiva (se puede bajar ACA) Pierre Lévy merece una estatua ecuestre en la entrada de París sólo por este libro. A veces es escalofriante leer la precisión para describir las cosas que sucedieron desde 1994 hasta acá, y espero que acierte en lo que vendrá.

Bueno, todo un tema el del financiamiento de los partidos políticos, pues obviamente este mecanismo se presta para la corrupción y los acomodos.
En realidad, toda la actual estructura social basada en el intercambio, toda nuestra economía monetarista basada en la moneda anónima, se presta para la corrupción y para la ilegalidad y para el acomodo y para la injusticia.
¿Qué podemos hacer? Promulgar una ley de Partidos Políticos que reglamente y haga más transparente el financiamiento de las campañas electorales así como el financiamiento de las estructuras partidarias?
Bueno, si esa ley es buena y si se implementa el manejo de recursos con competencia y transparencia, es muy posible que haya una sustancial disminución en los actos de soborno como el mencionado en el artículo.
Por cierto, si el centro de una ciudad pasa a ser muy inseguro, y hay arrebatos diurnos y nocturnos, una buena cosa puede ser implementar más patrullas con perros, e instalar camaritas de video en las esquinas.
Por cierto, si hay buenas acciones de inteligencia y se descubren grandes cargamentos de drogas, a no dudar que esa será una batalla ganada al narcotráfico.
De todas formas, esos progresos no dejan de ser victorias a lo Pirro.
Vivimos en un mundo pleno de ilegalidades y de actos deshonestos, tanto a escala hormiga como a escala corporativa y como a gran escala.
Hoy día utilicé el transporte colectivo, pagué mi boleto, y retiré el comprobante.
Luego subió un jovencito, pagó su boleto pero no retiró el comprobante, el cual quedó en la máquina. Luegp, un par de cuadras más tarde, subió una persona y pagó su boleto con un billete grande, y mientras el conductor contaba el vuelto, retiró el comprobante de la máquina pues pensó era el suyo. Conclusión: el conductor cobró boletos pero emitió al menos un comprobante menos en ese viaje.
La corripción está en todas partes, y todos o casi todos, de una forma o de otra, estafamos y robamos.
Y esto no se arregla poniendo más policias y más inspectores, personas que incluso ellas también pueden ser venales.
¿Por tanto no hay solución? En mi opinúín sí la hay, y es pasarnos a una madura sociedad telemática controlada por dinero telemático. Muy inteligentemente Agustí Chalaux de Subirà hizo esta propuesta, y el tiempo le dará la razón.