Google Farm
Veo por Menéame una nota en el diario El Mundo con una galería de fotos del ‘Paraíso de Google en Zurich, Suiza‘. y el pie de página cínico en cada foto:
- El tobogán conecta la zona de oficinas de la primera planta con la cafetería y el gimnasio…
- La buena comida gratis y el picoteo entre horas siempre hacen ganar a los recién llegados unos kilitos -se les conoce popularmente como ‘los siete de Google’. El gimnasio de la planta baja es el lugar donde quemarlos. Por supuesto, es gratis.
- La sala de masaje es casi un santuario. Los sillones vibradores son gratuitos.
- Cada uno administra su tiempo y su trabajo como quiere. No hay horarios y en los descansos se puede jugar una partida al Guitar Hero, el billar o un juego de mesa. Los plazos de entrega y desarrollo, eso sí, hay que cumplirlos.
- Esta barra, similar a la de las estaciones de bomberos, conecta la segunda planta con la sala de juegos. No hay que esperar al ascensor para divertirse unos minutos.
- A estas alturas debe estar preguntándose si en Google realmente se trabaja. Esta es un área de oficina convencional. Dos pantallas es el estándar -ahorra tiempo y aumenta la productividad- y los puestos se escogen libremente. No es raro que los ‘Googlers’ cambien de sitio de trabajo con frecuencia.
Y me tiene harto la simpatía de Google, empalagosa , poco creíble. La clase de sobreactuación que después de las burbujas uno lamenta y usa como ejemplo para indicar la ausencia de criterio durante la gordura de los vacunos.
Muchas de las cosas que comunica Google en su exceso de coooolllneeeessss pueden asustar a otros tantos. Yo personalmente no prefiero andar bajando por un tobogán con cara de sobredosis de silocaína. Allá ellos. A lo MacDonald’s tendrán que entender que su idiosincracia americana costa este, Ivy League, no puede siempre fascinar a los tiernos cerebros que necesitan a lo Matrix para vender publicidad. Tendrán que adecuarse a los ritmos locales para poder conquistar el universo, globalizarse. Como cualquier negocio, cualquier industria, que vive de hacer plata, utilidades, listas Forbes, a cualquier precio.


[...] Y decía yo en marzo de este año: Muchas de las cosas que comunica Google en su exceso de coooolllneeeessss pueden asustar a otros tan… [...]